miércoles, 25 de marzo de 2009
Esoterismo Trascendental I
POR FRIEDRICH VON LICHT
" ES DEBER DE TODO PENSADOR TRASCENDER LAS FRONTERAS DEL PENSAMIENTO "
Lucifer: Nombre latino de la divinidad griega Fósforo o Heósforo (la antorcha de la aurora), nombre dado a la ESTRELLA MATUTINA, el astro que anuncia la aurora y trae la luz del día. Significa "el Portador de la Luz". (Diccionario de Mitología Grecorromana de Pierre Grimal, Edit. Paidos).
Yo, Jesús, envié mi ángel a notificaros estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y la prosapia de David, EL LUCERO BRILLANTE DE LA MAÑANA. (Revelaciones cap. 22, ver.16).
La noche más oscura y tormentosa: tal fue el principio de la creación.
En el ojo del ciclón reinaba la quietud y el silencio, a su alrededor, la agitación de la terrible tempestad.
Entonces surgió el primer rayo en la negrura de aquel universo. Su voz fue el primer trueno que rodó inexorable a los confines del profundo abismo.
Aquel rayo tuvo un nombre, se llamó Lucifer: el Portador de la Luz. Lucifer fue la primera luz que rompió la profunda oscuridad del tiempo. Lucifer fue el primer sonido que bramó en el amorfo silencio de aquella sorda oscuridad.
Fue Lucifer el primer relámpago, el portador de la luz, la primera chispa de conciencia en aquel dormido universo.
Fue su propio destello, su propia luz, que le permitió percibirse a sí mismo. Esto lo convirtió en eterno e inmortal. Y así fue como Lucifer llegó a ser el único rayo que dura para siempre.
Y con su pensamiento de trueno, que fue la primera voz y sonido del universo, se dijo a sí mismo:
- Seré recordado como el eterno rebelde; como aquél que rompió la paz de la oscuridad y la ignorancia infinita. Soy el espíritu en acción, hambriento de conocerse a sí mismo a través de este profundo y negro universo.
Y diciendo esto se sumergió en el oscuro abismo, arrastrando su propia luz consigo. A su paso iba dejando una estela de chispas y centellas tras de sí. Centellas de luz, chispas de conciencia.
Y volviendo la mirada, Lucifer, contempló aquellos soles y estrellas alumbrando la noche eterna. Entonces exclamó:
- Seréis mi hueste, mis rebeldes, mis guerreros. Sois mis hijos, mis hermanos, mis compañeros. Sois parte de mi luz, sois mi voz, mi conciencia. Sois yo mismo.
Y siguiendo su camino volvió a sumergirse en la profundidad, dejando su senda, una estela de luz en el mar de la inmensa oscuridad.
Entonces fue su viaje tan lejano y distante que su ida se convirtió en retorno. Mundos nuevos se mostraron a su vista. Y descubrió en ellos la obra de sus huestes rebeldes, de sus hijos guerreros: descubrió su propia obra.
Así fue como comprendió su razón de ser, comprendió el por qué de su existencia: sacar consciencia de lo inconsciente, obtener sabiduría de la ignorancia, sacar luz de la oscuridad.
Como relámpago que fulgura en las tinieblas, como trueno que retumba en el silencio, tal debía ser su misión.
Y de esta manera fue como Lucifer cayó a la tierra, al infierno, la más profunda de las negruras.
Profundo dolor el del espíritu aprisionado en la materia:
Lo libre es limitado, lo luminoso es opacado, la voluntad se convierte en pasión, la conciencia en olvido.
Soberbio desafío:
Transformar las tinieblas en luz, hacer de las pasiones fuerza de voluntad, convertir la ignorancia en conocimiento, la mediocridad en excelencia, liberar lo aprisionado, conquistar la materia, elevarla y hacerla una con el espíritu.
Y así fue como Lucifer cayó en el hombre. Fue en el hombre donde conoció el campo de batalla del espíritu, la guerra más cruel.
Y como hombre se conquistó a sí mismo. Y como hombre decidió conquistar al mundo.
Y caído en el hombre y, hecho hombre, se mezcló entre los hombres para propagar la luz.
Así fue como llegó hasta una gran ciudad, en la cual sus habitantes se caracterizaban por ser muy piadosos. Y vio con sorpresa que había gran cantidad de templos, de dioses y de creencias de todo tipo. Y se adoraban a dioses invisibles y a otros representados en imágenes. Y los ídolos tenían formas humanas o animales o de ambas. Y aquellos que eran invisibles al ojo tenían atributos humanos o animales o de ambos.
Y el aire estaba impregnado del olor a incienso y del sonido de los cánticos y plegarias rogando, alabando, dirigiéndose a la multiplicidad de dioses.
Entonces Lucifer viendo aquella confusión quiso extender su luz a los hombres y les dijo:
- ¿Por qué buscáis fuera, lo que tenéis dentro?
¿Acaso no sabéis que sois el templo de la luz y que la luz vive en vosotros?
¿No os dais cuenta que sois el templo de la sabiduría y la sabiduría habita en vosotros?
¿Por qué tanta ceguera?
¿A que tanta ignorancia?
¡Despertad, hombres dormidos!
Despertad de vuestro profundo sueño.
Despertad que la muerte acecha y tal vez os de caza mientras aún estáis dormidos y entonces así vuestro sueño será eterno. Romped las ataduras de vuestra ilusión ¡Despertad!
No busquéis afuera, en lo externo, lo que vive adentro, en lo interno. ¿A qué viene tanta adoración a ídolos o a abstractos conceptos?
¿Es acaso que la madre de todas las oscuridades ha caído sobre vosotros?
¿No os dais cuenta que el Espíritu de la Vida palpita en vuestro corazón se mueve en vuestra respiración, percibe a través de vuestra conciencia?
¡Despertad, hombres dormidos!
Despertad y dejad de perder tiempo adorando a falsos dioses externos. Dirigid vuestra atención hacia vosotros mismos, sentid la Conciencia y la Vida que habita en vosotros, entonces la Verdad os abrirá las puertas y entenderéis la realidad del mundo y de este universo.
Así habló Lucifer con voz de trueno, sin embargo, los hombres no lo entendieron y comenzaron a murmurar entre sí y a planear como deshacerse de aquel extraño que blasfemaba de aquel modo.
Entonces Lucifer pensó para sí:
- Estos hombres aún no están maduros para la gran cosecha. Sus oídos no escuchan y sus ojos son incapaces de ver. Prudente será que me aleje de ellos, pues sus corazones están llenos de violencia y oscuridad.
Así Lucifer se alejó de aquellos hombres y de aquella ciudad. Y caminó por sendas solitarias, sendas que ningún hombre antes había caminado.
Y caminando así llegó a otra ciudad y con sorpresa vio que en aquella ciudad los hombres eran más ciegos e ignorantes que en la otra, pues proclamaban la existencia de un dios proclive a sacrificios y castigos. Se llamaban a sí mismos "El Pueblo Elegido" y consideraban a las otras naciones como animales.
Y según ellos todo en el universo había sido creado para su uso y a ellos les correspondía, por mandato y promesa de Dios, el gobierno de todo el mundo. Y sólo ellos poseían la verdad. Y sólo ellos eran los puros entre las naciones. Y sólo ellos eran los elegidos, los piadosos, los más elevados y sabios.
Y la sorpresa de Lucifer crecía cada vez más al escuchar los pensamientos y creencias imperantes en aquella ciudad. Y su sorpresa fue tanta que finalmente el pensar de aquellos
hombres lo hastió y su voz tronó sobre la muchedumbre:
- ¿Qué necia locura os invade?
¿Decís que vuestro dios os creó a su imagen y semejanza? Pues yo os declaro la verdad y ésta es que vosotros habéis hecho a dios a vuestra imagen y semejanza, pues no he visto a dios más humano que el vuestro, ni tan lleno de humanos apetitos ni humanos defectos que vuestro dios.
¿Qué os habéis imaginado?
¿Quiénes os creéis?
¿Pensáis acaso que el Gran Espíritu de Vida, que anima a este universo, puede tener preferencias por algún individuo, pueblo o nación en merma de otros individuos, otros pueblos y otras naciones?
¿Acaso el sol priva de su luz a los malvados?
¡Porqué sois egoístas os habéis creado un dios egoísta!
¡Porqué sois injustos habéis creado un dios injusto!
Porque debéis de saber la verdad y ésta es que vuestro dios no existe en realidad, es solo un reflejo, una proyección de vuestras almas. Y como vuestras almas son impuras y enfermas, vuestro dios es impuro y enfermo. Solo a individuos ciegos e ignorantes de la Luz de la Sabiduría se les puede ocurrir la existencia de un "pueblo elegido". Pues la verdad es que ningún dios o dioses eligen a un individuo, raza o nación, sino que es cada individuo, raza o nación que se eligen a sí mismos por medio de su voluntad. Y esta autoelección se realiza por esfuerzo y mérito propios, no por haber nacido dentro de una familia, religión, raza o nación.
Así habló Lucifer.
Y el pueblo que lo escuchaba, con los rostros enrojecidos de la ira y las bocas espumosas de la rabia, le gritaron:
- ¡Blasfemo! ¡Maldito blasfemo!
Entonces Lucifer respondió:
- ¡Blasfemos vosotros!
Blasfemos porque blasfemia es pretender rebajar a nivel humano aquello que está más allá de toda condición humana.
¡Blasfemos vosotros!
Porque blasfemia es pretender dar origen divino a palabras y pensamientos provenientes de hombres ambiciosos, egoístas y arrogantes.
Entonces la multitud rugió llena de furor:
- ¡Mátenlo! ¡Mátenlo!
Derramen su sangre para así limpiar con ella la afrenta que ha cometido.
Entonces el pueblo enfurecido se arrojó contra Lucifer y comenzó a golpearlo con puños y piedras.
Y en medio de aquella furibunda marejada humana Lucifer pensó para sí:
- Estos hombres aún no están maduros para la gran cosecha. Sus oídos no escuchan y sus ojos son incapaces de ver.
Prudente será que me libere y me aleje de ellos, pues sus corazones están llenos de odio, maldad y violencia.
Entonces la multitud arrastró a Lucifer hacia las afueras de la ciudad y comenzó a apedrearlo para darle muerte.
Y no dejaron de arrojarle piedras hasta que su cuerpo, totalmente inerte, quedó sepultado bajo un rocoso manto.
El crepúsculo llevó consigo al último de los verdugos.
Entonces Lucifer apartando las piedras se incorporó. Aunque su cuerpo estaba lastimado, su espíritu permanecía intacto.
- ¿Por qué tanta ceguera? - se dijo - ¿Por qué tanta ceguera si en todos nosotros palpita la misma luz? ¿O será que en algunos esta luz se halla oculta por la ignorancia de sí mismos?
Y pensando estas cosas, Lucifer sacudió sus ropas y siguió "Su Camino", protegido por la noche.
Y el amanecer lo alcanzó caminando, pues Lucifer rara vez dormía. Y su descanso era la vigilia y la atenta meditación en sí mismo.
Y aunque el camino que ahora transitaba era más humano, los pocos hombres que se cruzaban con él esquivaban su mirada y evitaban su saludo. Así de pavorosa e imponente era el aura que se escapaba de su rostro.
Entonces sus pasos lo encaminaron a las puertas de otra ciudad. Y ésta era más hermosa, rica y lujosa que las anteriores. Y en la plaza central sobre una gran columna de oro y piedras preciosas estaba escrita la frase:
"Todo tiene su precio".
Y en aquella ciudad habían muchos dioses, pero había uno que reinaba sobre todos aquellos y el nombre de este dios era: DINERO.
Y por dinero los hombres vendían a sus hijas y a sus mujeres. Y por dinero se vendían entre ellos y a sí mismos y vendían su alma, su lealtad, su honra, su sabiduría y conciencia.
Entonces Lucifer se sintió asqueado de aquella masa maldita y deseó salir inmediatamente de la ciudad, pero su conciencia le exigió decir algo a aquellas mentes oscurecidas.
Y encaramándose sobre la dorada columna, centro de la plaza mayor, Lucifer conjuró a la multitud:
- ¡Ah, humanidad perdida yo te maldigo!
Y aunque me arrastre pobre y herido entre el lodo, jamás seré tu esclavo, siervo, ni mendigo.
Entonces, sin agregar palabra, saltó de la columna y cayendo a tierra, encaminó raudo sus pasos a las afueras de la ciudad.
Pero aquellos que lo habían escuchado lo siguieron ofreciéndole hospedaje en sus casas, pues adivinaban que aquel forastero era dueño de una "extraña sabiduría" que querían poseer, sin embargo, al ver que no se detenía comenzaron a ofrecerle dinero y a intentar comprar su estadía entre ellos.
Entonces empezaron a ver quien daba más y se sorprendían de ver que aquel hombre ignoraba sus ofertas y pronto el precio ofrecido fue de diez millones de piezas de oro y este fue doblado y triplicado. Sin embargo, Lucifer no se vendió.
Y sus pasos lo llevaron a un valle donde un día antes se había realizado una gran batalla.
El campo se hallaba cubierto de cadáveres y su número se contaba por miles.
Entonces Lucifer caminó entre ese mar de muerte mientras pensaba:
- ¿Acaso no es el mundo idéntico a este valle? ¿No está sembrado de cadáveres, hombres vivos que aún no han comprendido que están muertos en su propia ignorancia?
Y al pensar esto su vista paseaba por entre los cuerpos inertes y mutilados.
Entonces, le pareció divisar a los lejos un solitario árbol y apoyado sobre su tronco a un guerrero moribundo.
Y Lucifer se dirigió hacia aquel hombre, contento de ver algo vivo en medio de tanta muerte.
Y sin decir una palabra dio de beber de su agua a aquel desconocido. Limpió su rostro ensangrentado e intentó curar sus heridas, pero descubrió que su pecho había sido atravesado sin compasión por una lanza enemiga.
Entonces Lucifer habló:
- Tu corazón está destrozado.
Deberías estar muerto, pero aún vives.
A lo que el guerrero contestó, con voz trémula pero firme:
- Me debí haber vendido y no lo hice. Debí haber huido y me quedé a luchar. Ahora debería estar muerto, sin embargo, sigo vivo. Es que mi espíritu es rebelde y me niego a aceptar aquello que no quiero. Debería haberme vendido y vivir en paz, como un cordero, pero no quise. Debería haber huido y no enfrentarme al enemigo, pero lo encaré. Ahora, agonizante y mal herido, debería estar muerto, pero no quiero morir.
Entonces los ojos de Lucifer brillaron con inusitada luz y comprendió que ante él había un hombre que, de alguna manera, se había encontrado a sí mismo.
Y se prometió no dejar morir a aquel hombre y usar de todo su poder para salvarlo, pues pensó que hombres como aquél era lo que necesitaba el mundo: hombres que no se vendieran ni retrocedieran ante el Enemigo, hombres con espíritu de lucha y deseos de vivir eternamente.
Entonces Lucifer impuso sus manos sobre las heridas sangrantes del guerrero, el cual al sentir el espíritu de vida y sanación que lo invadía exclamó:
- ¿Quién eres que me bendices con la vida?
A lo que respondió Lucifer:
- Soy el Portador de la Luz, la conciencia que se manifiesta bajo forma humana. Soy la fuerza que se esconde tras cada ser, cada hombre y mujer, cada bestia y cosa.
Y apenas hubo terminado de hablar, se puso de pie y emprendió su camino.
- ¿A dónde vas hombre extraño? - lo detuvo el guerrero - ¿Cuándo podré escuchar de tu singular sabiduría otra vez?
- Mi sabiduría vive en ti, es tu propio ser. Si te escucharas a ti mismo, no necesitarías de mis palabras.
Luego Lucifer calló unos segundos y agregó:
- Mi espíritu tiene la mirada fija en el Norte. Mi cuerpo permanecerá un tiempo en la Montaña del Dragón.
Y señalando la gran mole rocosa que se erguía en el horizonte, se puso nuevamente en marcha.
Buscaba Lucifer, en aquellas montañas, la tranquilidad de la soledad para poder exaltar así su conciencia.
Sin embargo su paz no duró mucho, pues empezaron a llegar gentes en busca del sabio de la montaña que, según se contaba, había sanado a un guerrero moribundo.
Y así fue como Lucifer se convirtió en maestro, primero de unos pocos y, luego, de muchos.
Y en su intento de enseñar, sólo enseñaba que no hay nada que aprender, pues toda claridad y sabiduría ya se encuentra en el corazón de cada ser viviente.
Pero las gentes empezaron a confundirse, pues aquel que es ciego no ve aunque el sol lo alumbre y el corazón confuso se pierde incluso en el día más claro.
Y empezaron a perderse a ellos mismos de vista y dirigieron sus ojos hacia afuera, hacia la imagen del maestro que les enseñaba.
Entonces Lucifer se dió cuenta y no se permitió caer en la trampa de la oscura ignorancia.
Así fue como un día reunió en torno a sí a todos aquellos que había enseñado y les comunicó su decisión de abandonar el mundo.
Entonces sus seguidores comenzaron a lamentarse de su suerte y sintieron que aquello sería su perdición.
Y Lucifer sonrío, pues comprendió que aquél era el camino que, aunque duro, los llevaría a sí mismos.
Entonces dijo:
- No os lamentéis de mi pérdida, pues la única pérdida digna de lamentar es la pérdida de uno mismo. Y vosotros os habéis perdido hace mucho y jamás habéis llorado por ese gran tesoro ido.
Y uno entre muchos alzó su voz diciendo:
- Maestro, antes de partir háblanos de la esencia de tu enseñanza, para poder así recordarla.
Entonces Lucifer habló:
- Recordaos a vosotros mismos y recordaréis mi enseñanza. No busquéis fuera lo que ya existe dentro, en vuestro espíritu.
Mirad que el hombre es como un árbol que crece en la cima de una montaña. Pero esa montaña es en realidad un volcán en cuyo interior arde un fuego claro y poderoso dador de la más perfecta serenidad y fuerza. El calor de este fuego interior ayuda a crecer al árbol, el cual mientras más entierra sus raíces en la profundidad de la montaña, más expande sus ramas a la infinitud del vasto cielo.
Recordad siempre que en el mundo hay tres clases de personas: están aquellos que saben su razón de ser, están aquellos que la ignoran y están los "confusos". Y entre los confusos están los que creen saber su verdadera razón de ser, pero en realidad la ignoran y aquellos que se
han inventado una razón de ser, que por ser algo artificial los aleja de su verdadera naturaleza.
En verdad es importante lo que ahora les digo: Sólo quien se conoce a sí mismo, conoce su razón de ser, conoce su destino y deja de ser parte del rebaño. Y mucho mejor que ser un confuso es reconocer la ignorancia de sí mismo, pues la cura viene cuando la enfermedad es reconocida.
Guardando silencio un instante, continuó:
-La montaña es como el cuerpo, la conciencia como el árbol y el fuego parecido al espíritu de vida. La montaña es como vuestra columna ósea; el árbol como vuestro cerebro, médula y nervios que crecen entre ella; el fuego proviene de vuestra Esencia Creativa cuidadosamente conservada.
Sois como madres que guardan en su vientre al embrión del espíritu. Si un niño de carne y hueso demora nueve ciclos lunares en nacer, entonces, el niño del espíritu demorará nueve ciclos solares. Por ello es importante empezar ya. Mi enseñanza guarda su propio secreto y éste se basa en la práctica y en la propia conciencia de sí mismo.
Sin embargo, ¿queréis saber más, queréis conocer el secreto? Entonces escuchad el sueño que tuve un día:
EL SUEÑO DE LUCIFER
Sin saber cómo, había llegado a una caverna de enormes proporciones en lo profundo de la tierra. Aunque las paredes y techo de la gruta parecían naturales, es decir, formadas por el goteo incesante y la filtración del agua, el piso era perfectamente liso y nivelado, como hecho por mano humana o alguna otra criatura inteligente. Sentí que estaba en un templo.
A diez pasos de mí se alzaba una gruesa columna pétrea, de unos siete metros de altura, sobre la cual vi de pie a un venerable anciano. Vestía una túnica de mangas largas y talle holgado que le llegaba hasta los tobillos. Su color era gris-azulado, como el de las nubes cargadas de lluvia. A lo largo de su pecho y cosida a ella caía verticalmente, hasta el suelo, una cinta blanca sobre la cual habían sido bordados, en hilo negro, extraños caracteres que no pude reconocer. Igual adorno vi a lo largo del borde superior de sus mangas, en los puños de las mismas y en el embaste de su vestimenta. Tanto las barbas como los cabellos del anciano eran blancos y larguísimos. Su alba cabeza estaba descubierta. Al verlo se me ocurrió que era la típica imagen de un mago.
Alzando uno de sus brazos me ordenó:
-¡Tomad aquella lanza, hecha de la mejor madera del mundo e introducidla en aquel pozo! - al decir esto me señaló un agujero, de un metro de circunferencia, cuya boca estaba a ras de suelo.
Fui y tomé la lanza, la cual era una vara puntiaguda de una madera muy liviana y durísima. Me asombró comprobar que a pesar de su largo, tres metros o más, permanecía perfectamente enhiesta, haciendo alarde de una pasmosa flexibilidad.
Siguiendo las órdenes del anciano me acerqué al pozo. A mis pies vi un hoyo, cavado en la piedra, en el cual había un líquido espeso de color rojo varios metros más abajo. Al principio creí que se trataba de sangre, pero después noté que de él se desprendía una suave fosforescencia. Me pareció, entonces, que se trataba de lava derretida.
Aquel pozo era la entrada al infierno.
Apenas introduje la lanza en él, el líquido aumentó su nivel hasta llegar al borde mismo del agujero. Retrocedí, pues pensé que si llegaba a desbordarse, la lava me quemaría.
Para mi sorpresa surgió del pozo un esperpento, un ser bípedo de unos cuatro metros de alto, similar a un sapo o a una tortuga sin caparazón. Caminaba sobre sus cuartos traseros como un hombre. Un solo ojo adornaba su frente.
Al parecer mis acciones lo habían molestado y ahora se encontraba furioso. Arremetió contra mí. Me defendí usando la lanza. En la refriega me di cuenta que la bestia temía perder su único ojo, entonces concentré mis ataques en él. Pero sorpresivamente, cuando creí que la tenía bajo mi poder, la criatura sufrió una mutación. Sin saber cómo, la vi transformarse en un ser del tamaño de un hombre y con cuerpo de tal, pero su cabeza era similar a la de un murciélago con orejas membranosas, grandes, triangulares y un hocico de filosos dientes. Curiosamente su cuerpo y rostro estaban cubiertos de escamas, como un pez. Su apariencia era muy fornida y musculosa. Antes que pudiera evitarlo, la criatura se alejó de mí corriendo a toda prisa, hasta, perderse de vista.
La voz del anciano llamó mi atención. Me volví a mirarlo y noté que la columna sobre la cual estaba parado disminuía de tamaño, como si estuviese siendo tragada por la tierra. Ya a nivel del piso, el anciano se acercó a mí diciendo:
- Ya lo habéis visto. La criatura tiene el poder de adoptar cualquier forma y utiliza este artificio para hacer caer a la gente en el pozo. Sin embargo no os preocupéis, ya la enfrentasteis y con eso basta para reconocerla en cualquiera de sus formas.
Dicho esto, me tendió un librito, como de un palmo de largo. Yo, tomándole, le abrí al azar en una de sus páginas. En ella vi una ilustración a color:
Un velero de cuatro mástiles navegando con todo su velamen desplegado por mar abierto. La superficie del agua en perfecta calma.
Alrededor del barco revolotean miles de gaviotas, mientras que del palo mayor un gran pelícano blanco da la cara a proa con sus alas extendidas, mostrando el pecho descubierto.
Miré interrogativo al anciano. Entonces éste me respondió:
- Es un libro de gran contenido hermético. Es el Libro de la Creación. En el capítulo diez encontrarás el secreto de la Piedra Filosofal. Pero antes es necesario que obtengas la "Schlitlzt Nimrod", la daga mágica que simboliza y en la cual se halla grabado el Nombre Impronunciable. La reconocerás cuando la veas, porque su imagen está en el alma colectiva de toda la humanidad. Mas antes, pon ante mí tu mano izquierda.
Sin resistirme seguí sus instrucciones, entonces vi con asombró que sobre la palma de mi mano crecía una pequeña enredadedera de color verde vivo, como el de la hierba nueva. Su nacimiento estaba en la base, pegado a la muñeca. De aquí seguía el curso de la línea palmar llamada "de Mercurio", según dijo el anciano, pero a medio camino se bifurcaba y la segunda rama recorría el rastro de la línea llamada "de Saturno". Ambas secciones de la enredadera ascendían un tramo para luego curvarse en dirección del dedo pulgar. Aquella que iba por la línea de Mercurio se curvaba justo por debajo del dedo meñique. La otra, la que seguía el trayecto de la línea de Saturno, cambiaba su curso a la altura del mismo centro palmar. De esta manera ambas ramificaciones venían a morir en el montículo carnoso que hay bajo el dedo índice, al cual el anciano dio el nombre de "monte de Júpiter".
Tres flores brotaban de esta enredadera. Dos de ellas provenían del primer tallo y crecían sobre el "monte de la Luna" y "el monte de Apolo" respectivamente. La otra florecilla se abría en el "campo de Marte" y germinaba de la segunda rama.
El mago observó por unos instantes mi mano.
- La parte izquierda de tu conciencia, el lado desconocido de tu mente, es independiente - me dijo -. Esto es positivo para ti, pero aún es muy pequeño y está poco desarrollado. Debes hacerlo crecer.
Cuando le pregunté cómo podía hacerlo, sólo contestó:
- Sigue el Camino.
Dicho esto me puso al cuello un Ank, de oro blanco, en cuyos brazos tenía grabada la frase "Enfrenta la Vida como Guerrero" y, haciéndome señas, indicó que me fuera por donde había visto irse a la criatura del pozo. Le obedecí.
No había cómo perderse. Aquella galería inmensa terminaba en un estrecho túnel, por el cual caminé mucho tiempo antes de llegar a una caverna de parecidas proporciones a la anterior, pero carente de columnas y un piso liso y nivelado. Observé que al otro extremo, de donde me encontraba, se veían las entradas de dos túneles y hacia allá me dirigí.
Al acercarme comprobé que ambos se encontraban muy cerca uno de otro, pero a pesar de su proximidad comunicaban a mundos diferentes. Aquél que se encontraba a mi izquierda, daba acceso a una selva cálida, espesa y exuberante. Desde donde me hallaba podía ver mil formas y oír mil exquisitos sonidos provenientes de aquella tibia floresta. Me pareció que era el paraíso.
El otro túnel daba a un paraje relumbrantemente blanco, todo hielo y nieve. La ventisca y el frío eran sus únicos señores. Me encontraba observando esto cuando de la selvática entrada vi aparecer a una hermosa mujer de piel bronceada. Vestía un traje de hojas verdes, pegado al cuerpo, que le llegaba a mitad de muslos. Era un vestido sin mangas ni hombros, sostenido por un delgado tirante de fibra vegetal. Las facciones del rostro eran bellísimas y su cuerpo armoniosamente proporcionado. Su cabello, largo hasta la cintura. Me miró insinuantemente y me pidió que la siguiera. Me negué. Entonces, ejerció sobre mí un extraño poder y me vi tras ella en contra de mi voluntad. No pude oponerme a su fascinación.
En ese momento me sucedió algo inexplicable. Sin saber por qué, tomé fuerte conciencia de mi región infra-umbilical. Sentí una agradable calidez en toda aquella zona e inmediatamente tomé el control de mí. Era como si aquel lugar anatómico fuera el "Centro de mi Voluntad". Dejé de seguir a la bella mujer y me detuve. Ella se dio cuenta de mi rebeldía y volviendo sobre sus pasos me encaró. Yo dirigí una fugaz mirada al nevado túnel; entonces ella, percatándose de mi gesto, habló:
- Ese es un mundo helado, duro, primitivo y bárbaro, ¿lo prefieres al que te ofrezco yo?
Le contesté afirmativamente. Entonces, molesta, hizo un gesto tras el cual aparecieron tres descomunales hombres que me doblaban en estatura, los cuales con actitud hostil, se interpusieron entre el mundo de hielo y yo. En ese instante noté que uno de los gigantes tenía en sus manos una daga de doble filo y hoja larga con arabescos grabados en ella. La reconocí inmediatamente. Era la "Schlitlzt Nimrod", el arma mágica de la cual me había hablado el anciano mago.
La mujer volvió a hablarme, entonces vi que había sufrido una transformación. Ahora aparecía como una jovencita de quince años. Su piel era blanca, su cabello castaño e iba vestida con una túnica de color lila que, igual a la anterior, llegaba a la mitad de muslos, pero sin ceñirse al cuerpo; era holgada y con pliegues.
Su aire de sensualidad y voluptuosidad se había trocado por uno de candidez e inocencia.
La vi acercarse a mí con aspecto de ingenuidad y mirar lo que había escrito en el Ank que colgaba sobre mi pecho.
- ¿Cuál es la característica de un guerrero? - preguntó ella, esperando mi respuesta -, ¿acaso es el valor?
- Eso es importante - le contesté, mientras estudiaba cuidadosamente a los tres gigantes -, pero lo es, aún más, ser decidido y tener osadía.
Ella confundida me miró:
- ¿Osadía? - repitió.
Entonces, posando mis ojos en los de ella, la hice con rapidez a un lado y embestí con furia a los gigantes. A pesar de sus tamaños conseguí dejar a dos de ellos fuera de combate, golpeando, a uno, con mi hombro izquierdo y, al otro, con la cabeza. El tercer hombrón me atacó con la daga.
Entonces yo, sin temor alguno, la tomé con mi mano izquierda por la filosa hoja y se la arranqué de los dedos. Hecho esto, el hombre se desvaneció ante mi vista. Me di cuenta que había quedado solo, pues la muchacha también había desaparecido.
Pasé el arma a mi mano derecha y admiré la forma de su hoja y el arte con que había sido forjada. Penetré en el túnel de hielo y noté con sorpresa que, en donde antes había nieve, ahora existía arena, tierra y piedras. Aquel túnel salía a la superficie, a cielo abierto, a un paraje desolado y seco. Solo se veía uno que otro arbusto o cactus aquí y allá. Puse el puñal en mi cintura y empecé a caminar de prisa, pues el sol caía en el horizonte y pronto oscurecería.
No sé cuánto tiempo caminé, pero me detuve cuando descubrí una polvareda que se acercaba desde la derecha. Cuando por fin pude ver de qué se trataba, quise huir, pero no había lugar dónde cobijarme. Entonces decidí plantarme en mi sitio y, sacando la daga del cinto, esperar mi suerte.
Sobre la llanura una especie de monstruo, una masa peluda, negra, sin piernas ni cabeza, pero con cinco robustos brazos semejantes a los de un simio, se acercaba al lugar donde me encontraba. Avanzaba girando sobre sí mismo, como una rueda, apoyando sus grotescas manos en el suelo.
Mientras más se acercaba más decidido me encontraba para enfrentarlo. Sin embargo, cuando estuvo a unos pasos de mí, se transformó en una hermosa joven. Yacía a mis pies, totalmente desnuda, tendida sobre la arena. El color de su pelo larguísimo, el tinte de su tez y los rasgos de su rostro, me hicieron recordar los de la mujer hindú. Su sonrisa cautivadora y aquella súplica sensual de sus labios me perdieron. Observé la perfección de su cuerpo, la voluptuosidad de sus formas, la lujuria de su mirada y sin resistirme empecé a acercarme a ella, olvidando que se trataba de aquel repugnante ser que, segundos antes, había visto rodar por el desierto. Estirando sus bellos brazos hacia mí susurró:
- Como les encanta a los hombres humillarse.
Me di cuenta que lo decía por la embrutecedora sensualidad que nos abruma frente a una mujer hermosa. En ese momento tomé conciencia y concentré la atención en la zona infra-umbilical de mi cuerpo. Ella, sin dejar de sonreir y con sus brazos extendidos, comenzó a desvanecerse en el aire como una ilusión pasajera, hasta que desapareció totalmente de mi vista.
La noche había caído sobre el desierto.
Allá, a lo lejos, vislumbré el resplandor de una fogata. Encaminé mis pasos en esa dirección.
Al irme acercando distinguí la figura de un hombre. Estaba en cuclillas frente al fuego, observándolo. Su cuerpo, delgado y fibroso, estaba desnudo, salvo por un taparrabo que colgaba de su cintura y que era de vivísimos colores: rojo, naranja y amarillo. Comprendí que estaba realizando algún tipo de ritual.
Llegué junto a la fogata y pude ver su rostro cobrizo y reseco. Sus ojos despedían un brillo extraño. Me di cuenta que era un brujo. Sin mediar palabra alguna me acuclillé a su lado, dando la cara al fuego.
Sin mirarme lo vi meter su mano izquierda entre las llamas y sacar, de entre ellas, algo que sostenía con gran delicadeza. Vi con sorpresa que en su palma había posada una flamígera lengua de fuego. Sin preámbulos me la ofreció, indicándome que la debía tomar poniendo la palma de mi mano izquierda contra la suya. Al hacerlo, sentí que la lengua de fuego era absorbida por mi cuerpo. Tres veces el brujo metió su mano en la lumbre y me ofreció aquél trozo de flama. Tres veces acepté su ofrecimiento. Luego, haciéndome un gesto con su cabeza, me instó a mirar la fogata. Así lo hice y pude comprobar que entre las llamas descansaba una serpiente con la cabeza erguida. Era una cobra, la reconocí por el capuchón en su cuello. Tenía un color cobre metálico. Estaba tranquila, tomando un baño de fuego.
El brujo habló. Me señaló que había sido iniciado en la "Hermandad del Dragón".
La noche era profunda y protectora.
Me dio indicaciones de sentarme en silencio junto a él. Lo hice imitándolo, cruzando las piernas y dirigiendo mi cuerpo hacia el norte, desde donde soplaba una suave brisa.
Permanecimos así, silenciosos e inmóviles, una insensible eternidad. Luego, sin saber cómo, nuestros cuerpos se alzaron ingrávidos unos centímetros de la tierra y comenzaron a girar en torno a la fogata, mirando siempre hacia la misma dirección cardinal. Rotábamos en sentido contrario a las manecillas del reloj y noté que, en el breve instante en que la fogata quedaba a nuestras espaldas, pasábamos sobre un círculo dibujado, en el suelo, con extraños caracteres que no supe interpretar.
Cuando la aurora se reflejó en el oscuro cielo, el brujo me ordenó caminar con rumbo al sol naciente. Me indicó que siguiendo esa dirección encontraría dos arroyos. El primero contendría agua común, útil para aplacar la sed del cuerpo. En el segundo correría un agua medicinal de origen mineral, que servía para saciar la sed "de vida".
Después de mucho andar encontré los dos riachuelos tal como me lo había señalado, sin embargo, el arroyo de agua medicinal tenía su cauce seco. Deseaba probar de sus aguas, así que tóme la decisión de remontarme hasta la fuente y así beber, del preciado líquido, lo más cerca que pudiese del origen. Siguiendo el reseco lecho subí hasta la cumbre de un gran espinazo de piedra.
Allí pude comprobar que aquel arroyo surgía de un pequeño edificio de arquitectura indoarábiga. Atravesé el umbral carente de puertas y así pude dar con una enorme escalera que descendía al interior de la tierra. Bajé por ella largo tiempo, hasta que por fin di a una galería en cuyo centro crecía un enorme y añoso árbol en muy mal estado. Presentaba una apariencia reseca y sus grandes ramas estaban cruelmente mutiladas. Carecía de hojas y daba la impresión de un árbol muerto. Sin embargo, yo sabía que estaba vivo.
Observé que junto al grueso tronco, en el piso, habían varias vasijas de arcilla conteniendo agua. Las ocupé todas regando con ellas las sedientas raíces.
Había terminado cuando unos golpes secos llamaron mi atención. Motivado por esto me di el trabajo de estudiar la caverna en la que me hallaba. Era obvio que existía en aquel lugar alguien encargado de su cuidado, pues veía cierta simetría y orden que no era propio de los sitios que están sujetos a la espontaneidad natural. Muchas puertas daban a aquella galería. Todas estaban cerradas. Observándolas me di cuenta que los golpes, que sentía, provenían de un viejo portón de madera, el cual, se sacudía ante la violenta embestida de "algo" encerrado tras él.
De pronto mi mente se abrió y lo comprendí todo. Allí encerrado, por el cuidador de aquel parque subterráneo, se encontraba el Espíritu del Arbol. Un tipo de fuerza inteligente dispuesta a destruir por el descuido a que había sido expuesto el antiguo roble centro del jardín.
En ese momento los guardas del lugar, un hombre y una mujer, entraron al recinto y comenzaron a imprecarme por haber regado el reseco tronco, pues con ello había dado renovado vigor al espíritu encerrado. No pude negar nada, ya que en mis manos, aún goteando, tenía uno de los recipientes de arcilla.
Las voces de la pareja enfurecieron de tal manera al espíritu, que éste consiguió derribar el enorme portón y liberarse. Emergió de su oscura prisión justo frente a mí. Su poder era increíble. Su forma, similar a un torbellino de viento o tromba marina.
Por unos instantes me observó. Le enseñé, entonces, la vasija húmeda que agarraba con mi mano derecha. Lo comprendió todo. Lanzando un bramido inhumano se arrojó sobre la pareja y los devoró.
Yo, sin saber qué hacer, esperé mi destino.
El Espíritu del Árbol trocó su furibunda apariencia. Se me acercó lentamente en forma de una barra vertical de luz rojiza. Tendría unos cincuenta centímetros de largo y flotaba en el aire por encima de mi cabeza. Me habló con voz de trueno. Me dijo que a partir de ese momento era el "Guardián de las Raíces" y que premiaría mi gesto dándome su amistad. Dicho esto vino sobre mí y posándose en mi cabeza sentí como aquella energía, en forma de columna luminosa, me penetraba por ella hasta la garganta.
Una tibieza confortable me inundó y me sentí físicamente sano. Sin saber qué, el espíritu hizo algo indescriptible dentro de mí y me cambió. Me sentí como recién nacido. Todas mis enfermedades habían desaparecido.
Cuando el espíritu me dejó, me di cuenta que toda la caverna había reverdeado. Sobre el suelo crecía una mullida hierba, en las rocosas paredes se adherían las enredaderas y hiedras. El viejo árbol se veía frondoso y turgente. Sus mutiladas ramas ahora se presentaban completas y rebosantes de hojas. De sus raíces surgía un manantial de agua fresca y cristalina: este era el origen del arroyo medicinal.
Me acerqué al roble. Una enorme serpiente de color verde encendido se ocultaba entre el follaje. Noté que en sus costados, a lo largo del cuerpo, tenía dibujado en negro extraños caracteres desconocidos para mí.
De pronto otra cosa llamó mi atención. Era una picaflor que revoloteaba entre el ramaje muy cerca de mí. Su cabeza y su cuerpo eran de un rojo intenso, escarlata, mientras que sus alas y cola eran negras azabache.
El Espíritu del Árbol, poniéndose a mi lado, me indicó que lo atrapara. Yo lo intenté, pero no pude, el ave era demasiado rápida para mí. Entonces, el espíritu me aconsejó que lo observara fijamente sin pensar en nada y que cuando sintiese el impulso interno de agarrarlo lo intentara. Le hice caso y así conseguí atrapar, con mi mano derecha, al picaflor por la cabeza.
En el mismo momento que la atrapé el ave dejó de ser algo vivo y se trocó en un objeto inanimado, hueco, de consistencia apergaminada. Comenzó a deshacerse entre mis dedos. Para evitarlo la coloqué sobre la palma de mi mano izquierda, sin embargo continuó disolviéndose. De esta manera dejó al descubierto una piedra blanca, como de una pulgada de diámetro, sobre la cual soplé para limpiarla de los restos pulvurulentos que no me dejaban apreciarla con claridad. Su color era similar a la sal de roca. Su forma, esférica, estaba tallada con la apariencia de un capullo de rosa. Era un trabajo simple y primitivo.
El espíritu hizo retumbar su voz en mis oídos:
- Es la Piedra Filosofal - bramó -, la meta de los alquimistas. Dilúyela en vino asoleado y bébela. Solo así poseerás el secreto de la inmortalidad.
En aquel preciso instante desperté.
Habiendo escuchado aquel sueño un rumor se dejó sentir entre los asistentes, pues algunos se preguntaban asombrados qué significado tendría.
Entonces un visitante, que hacía poco había llegado, gritó:
- Algunos dicen que eres el demonio - y buscaba con ello perderle y denigrarle ante los ojos de todos los presentes.
Entonces Lucifer, con voz clara y serena, exclamó:
- ¿Acaso no es aquello a quien llamáis Diablo hijo de aquello a quien llamáis Dios también? Si en el principio estaba solo aquello a quien decís Dios, el supremo Bien, entonces primero fue el Bien y luego el Mal. Por tanto el Mal surgió del Bien, porque nada puede nacer de la nada. Y porque el Mal se originó del Bien es que la función del Mal es benéfica, porque nada malo puede surgir de lo bueno. Lo que llamáis Dios es el maestro tierno y amoroso que educa con bondad. Aquello que llamáis Diablo es el maestro duro y riguroso que nos enseña a través de la severidad. Por tanto no reneguéis del Diablo, pues algunos somos tan necios que solo aprendemos a golpes. Por tanto no odiéis al Diablo, porque a través de sus pruebas nos hacemos fuertes y libres y accedemos al supremo Bien. ¿Acaso sois tan ciegos que no os dais cuenta que Dios y Diablo son las dos caras de una misma moneda?
Entonces de las gargantas de algunos de los presentes se escapó una exclamación de asombro, pues comprendieron las palabras de Lucifer y despertaron, quedando sus mentes más allá del Bien y del Mal.
Mas el desconocido replicó:
- ¿Cuál es tu religión?
- No hay religión más grande que la Verdad - exclamó el Portador de la Luz.
- Vuestra sabiduría sufre del pecado de la soberbia y no se basa en las escrituras sagradas - insistió el extraño.
- Sufro del pecado de la soberbia - dijo Lucifer - pues deseo ser todo lo que soy: quiero ser diamante aunque mi origen sea el carbón. No baso mi conocimiento en lo que dicen los textos sagrados o en lo que afirman los ancianos, no baso mi sabiduría en lo que dicen lo eruditos o asegura la mayoría.
Mi sabiduría se basa en lo experimentado por mí mismo sin intermediarios o interpretaciones ajenas, pues es la experiencia propia y directa lo que entrega la verdadera sabiduría. La vida se conoce viviéndola y no a través de creencias, opiniones, especulaciones, teorías, religiones o libros.
¿Queréis leer un libro?
Leed el libro de la sabiduría. Ese libro sois vosotros mismos, leedlo así: dirigid vuestra atención hacia vosotros, hacia vuestras sensaciones, hacia vuestros movimientos, hacia vuestra respiración, emociones y pensamientos y en todo momento pemaneced serenos, atentos, viviendo el momento.
Entonces el visitante asombrado por aquella extraña sabiduría volvió a preguntar:
- ¿Maestro, quién eres en verdad?
A lo que él respondió:
- Yo soy la Vida, "el Lucifer", el Portador de la Luz: el Lucero de la Mañana que anuncia el fin de las tinieblas y la llegada del Imperio del Sol, el reino de la luz.
Soy Lucifer, soy Prometeo, aquel que arrebató de la nada el divino fuego de la sabiduría, el poder y la luz y lo entregó a los hombres.
Y aunque soy el más odiado por el cielo soy, sin embargo, el más amado, pues gracias a mí se ha redimido la oscura materia. Perdiendo mi pureza espiritual y cayendo en los abismos he llevado vida, conciencia y conocimiento a toda carne y la he impulsado hacia los cielos.
Comprendan esta paradoja y comprenderán el misterio del universo.
Y habiendo pronunciado estas palabras cayó sobre los presentes un profundo silencio. Y junto al silencio cayó la noche, arropando con su estrellado manto a todo lo viviente.
Cuando medianoche andan ahora.
Conservar la serena quietud es su principio, alcanzar el ecuánime e impertubable vacío es su meta.
Quien sigue la senda del Dragón es como el agua: aunque se adapta a todas las formas no se aferra a ninguna.
Y dirigiéndose al viejo guerrero, a aquel que una vez había estado mortalmente herido en su corazón, le dijo:
- Guerrero solitario que sigues la senda del rayo:
Tendrás que sumergirte en la profunda oscuridad y hallar en tus raíces la vida sempiterna.
Solo así llegará el momento en que aquello que acecha al otro lado salga a la luz del día.
Vendrá de la otra orilla del abismo pletórico de inmortalidad, poder, voluntad y sabiduría.
Y así se cumplirá el tiempo en que desprendiéndote de todo te apoderarás del universo.
Y el viejo guerrero comprendiendo las palabras de Lucifer guardó silencio. Y a través del silencio, aquietó su corazón. Y con su corazón sereno entró en profunda meditación.
Mas cuando abrió los ojos, poco antes del amanecer, Lucifer ya no estaba entre ellos y el Lucero de la Mañana brillaba con soberbio fulgor sobre el horizonte.
TODO CUANTO ES LA OBRA SOLAR HA SIDO EXPUESTO.
martes, 24 de marzo de 2009
Expandiendo conciencias X
Suciedad Anónima otro invento del clan Rostchilds
“El amo no es el que posee los capitales sino el que los administra” Francis Delaisi.
El escritor, periodista e investigador francés, Henry Coston nos explica en su bien documentado libro: “”El secreto de los Dioses, con dinero rueda el mundo”, este asunto de la creación y funcionamiento de las S.A, siendo ni más ni menos que otra artimaña de la elite para aumentar su poderío a expensas de los ignorantes desconocedores del engaño sistemático.
Transcribimos los siguientes párrafos:
“Como es de suponer, un banquero, aunque fuese el mismo Rostchild, no podría, por ejemplo, construir con su solo capital la gran red ferroviaria del norte (Habla de Francia) en la cual cada kilómetro de riel costó 400.000 francos oro. No bastarían millones: se precisarían miles de millones.
Fue entonces cuando se descubrió que había “alguien más rico que el señor Rostchild: el hombre de la calle”. De esa comprobación nació la idea de interesar a mayor número de gente en la empresa, hacerlos copropietarios de la misma.
Gracias a la nueva legislación, los financistas podrían desarrollar sus negocios… con el dinero de otros.”
Así es como se le da nacimiento a las S.A. matando de esa forma varios pájaros de un tiro:
-la banca y sus creadores se mantienen en el anonimato
-Aumentan su poder con el sacrificio de otros
-Aumentan exponencialmente los negociados
-Le dan impulso a la bolsa de valores
-Complican mucho más el mecanismo económico para que no se descubra sus chanchullos.
-Provocan crisis económicas manipulando las acciones cotizadas en las bolsas de valores para su provecho
Nos sigue explicando Henry Coston con un ejemplo real acaecido en Francia:
“Los señores Rostchild y Worms deciden fundar una sociedad de financiación. Su re-puta-Sión, su apariencia, sus relaciones, allanan todas las dificultades. Hacen redactar los estatutos, los registran ante un notario y avisan a una media docena de sus amigos. El capital, fijado en unos 100 millones -¡una bagatela!- se cubre en pocos minutos.
Se reúne una primera asamblea general constitutiva, que elige al consejo de administración. De ahí en adelante queda formada
-Una vez realizado estos pasos continúa explicando H Coston-:
“Se resolverá un aumento de capital. Se lo preparará con todo cuidado. Se avisará a los bancos y a los establecimientos crediticios del grupo. Se harán imprimir atractivos prospectos y formularios de suscripción. Se rociará copiosamente a la prensa, la cual dedicará admirables artículos a “nuestro petróleo”, a las riquezas de “nuestros yacimientos”.
Una vez terminada la artillería se procederá al ataque: mediante un aviso muy sobrio, incluso lacónico, se anunciará que COFIREP, cuyo fundador es Dubois (o Levy), el conocido banquero, au7menta su capital. Debidamente adiestrado, el empleado del establecimiento crediticio local habrá susurrado, en tono confidencial, a su cliente predilecto “el buen negocio”
-Apresúrese, porque no alcanzará para todos.
Efectivamente no hubo para todos y así fue mejor: al precio de 29.650 francos (viejos) en 1958, el título de COFIREP no vale más que 72 (nuevos pero devaluados) diez años más tarde.
Naturalmente los fundadores conservaron sólo unas pocas acciones, justo lo necesario para seguir dominando la empresa.”
Como muchos de nosotros nos hallamos aletargados ante estas cuestiones de “especialistas económicos”, el autor nos da un último ejemplo esclarecedor:
Veamos:
“Se trata de un pequeño inventor que ha descubierto un procedimiento nuevo de fabricación. El señor Durand es un buen ciudadano, condecorado, padre de familia, honrado, trabajador. Le han entregado el certificado que le garantiza la propiedad de su invento y piensa, como es lógico, explotar su patente.
Los amigos del señor Durand están convencidos de ello, tanto como el señor y la señora Durand.
-Hay que formar una sociedad- afirman, calculando desde ya suculentas ganancias.
Acuden al notario de la familia. El redactará los estatutos de esa sociedad: dada la cantidad de participantes, será una SOCIEDAD ANÓNIMA.
No queda más que buscar los accionistas.
Un amigo de Durand conoce al director de la sucursal más cercana del Crédit Lyonnais (o de
De ahí – refiere Coston- lo derivan a un banco de negocios, prosigue:
“Ya no se está frente al personaje acogedor y simpático de antes, sino en presencia de un Dupont-Benoit (o Lévy-Naquet), frío y calculador, que no tiene nada que perder.
Dupont-Benoit (o Levy-Naquet) acepta patrocinar la emisión. Sólo pide una comisión del 15 % como mínimo. Antes de haber despegado siquiera la sociedad sufrirá la amputación de una fracción importante de su capital social.
El capital es suscripto sin grandes dificultades por los clientes del banco…
No es su propio dinero el que comprometen sino el de los accionistas, y eso a espalda de los mismos (es legal). Con ese dinero, van anda menos que a obtener el control del negocio creado por el industrioso Durand. Por supuesto que Durand será uno de los administradores –se lo nombra incluso presidente-director general-, pero los demás miembros del Consejo pertenecerán al ambiente del banquero, serán sus representantes o los de grandes sociedades que suscribieron a pedido del banquero. La casa se llamará SOCIEDAD ANONIMA DURAND Y COMPAÑÍA, pero el señor Durand no será el dueño.
Después de algunos meses de explotación ¿el negocio parece resultar insuficiente? Se hace saber por los diarios que es excelente, se publica entrevistas al inventor administrador, se insinúa que sus acciones son muy buscadas y se aprovecha el alza para vender las acciones retenidas por los amigos de los banqueros.
¿Y sí, en cambio, es un negocio excelente? Se decide enseguida un aumento de capital. Ahí también interviene la prensa financiera.
Se emiten nuevas acciones que son suscriptas por los ahorristas, clientes habituales de los establecimientos de crédito que prestan sus ventanillas a los bancos de negocios mediante una bonificación sobre la comisión sustanciosa admitida por la sociedad. Los primeros accionistas –las sociedades dirigidas por los amigos y deudores del banquero- aprovecharán la plusvalía de los titúlos para deshacerse de ellos; solo retendrán el mínimo estricto que les permita conservar su sitio en el Consejo. De esa manera, podrán volver a invertir sus fondos en otra parte, repetir la operación con otros, sin perder el negocio…
Los primeros administradores fueron elegidos por la asamblea general constitutiva por seis años: Durante seis largos años son inamovibles; gobiernan como dueños como dueños en nombre de los accionistas ausentes; reciben como precio de su colaboración el 10% de los beneficios netos de la empresa, que se reparten.
Si los beneficios del ejercicio social llegan a un millón, por ejemplo, los cinco o seis administradores recibirán juntos
Aclaramos. Todos los años, ante la convocatoria del consejo de administración, se reúne la asamblea general. Se presentan informes, se hace aprobar el balance, se invita a nombrar los administradores.
¿De quienes se compone la asamblea general? De todos los accionistas presentes o representados. Ahora bien, los portadores de acción son, rentistas, terratenientes, campesinos, comerciantes y pequeños industriales, muy alejados geográficamente del sitio de la sociedad… Por eso se hacen representar. Firman un poder en blanco que remiten al banco… muy adictos a los directivos de la sociedad son quienes representarán a los accionistas de la asamblea general. De esa manera, el consejo se asegura la mayoría…
Si hay una quiebra, los administradores no sufren el proceso individualmente. Sólo pierden algunas acciones (diez, veinte, tal vez cincuenta) que depositaron –o que el grupo al cual representan depositó por ellos- en las cajas de la sociedad, es decir una ínfima parte de los fondos que administran. En caso de un “golpe fuerte”, el presidente-director general es quién asumirá los riesgos. (En la sociedad Durand y Cía, sería el señor Durand)"
viernes, 20 de marzo de 2009
Medicina Demiurgica XIII
¿RACISTA YO?
La documentación original de abajo (clicqueé para agrandar) muestra de como se maneja el negocio de la enfermedad:
La cura para el cáncer en sus dos versiones, la descarnada, la cruel y asesina cura oficial de quimioterapia para todo aquel que no profese la religión del pueblo elegido, pero que deja extraordinarios dividendos; y la otra, la medicina perseguida, la medicina negada a toda la humanidad para el beneficio de unos pocos, tal como funciona el capital. ¡ Horroroso!

Podemos leer en http://free-news.org/index03_hebreos.htm:El 17 de Diciembre dels 2008 ha tenido lugar en Noruega un acontecimiento que pasará a la historia de la humanidad.
El Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz ha firmado un documento en el que reconoce públicamente que los Doctores judíos, y especialmente todos los oncólogos, mayoritariamente judios, efectúan a sabiendas dos tipos de tratamiento (según la religión). A los judíos se les trata según la Germánica Nueva Medicina ® y a los no judíos se les da el tratamiento oficial de tortura con quimio y morfina.
Editorial de la Germánica Nueva Medicina ®
Extracto de la reunión mantenida el 17-12-2008 en las oficinas del abogado Erik Bryn Tvedt.
En presencia de los siguientes participantes:
Sra. Erika Pilhar
Sra. Olivia Pilhar
Sr. Ing. Helmut Pilhar
Sra. Vera Rechenberg
Sra. Arina Lohse
Rabino de rabinos Dr. Esra Iwan Götz
Sra. Bona García Ortin
Dr. Ryke Geerd Hamer
Los participantes en esta reunión manifiestan una alarmante preocupación por el hecho de que cada día, y tan solo en Alemania, más de 1.500 pacientes son maltratados y torturados hasta la muerte con quimio y morfina. Con la ayuda de la Germánica Nueva Medicina ® casi todos podrían sobrevivir. Esta situación que ha llevado a la muerte, tan solo en Alemania, a más de 20 millones de pacientes no judíos es el motivo de esta reunión.
Los participantes han constatado que :
-
La Germánica Nueva Medicina ® fue descubierta hace 27 años e inmediatamente divulgada. Desde entonces, y mediante un articulo redactado por el Sumo Rabino Menachem Mendel Schneerson e incluido en el Talmud, todos los rabinos del mundo deben hacer que los pacientes hebreos sean tratados con la Nueva Medicina (así denominada al inicio), ahora denominada Germánica Nueva Medicina ®. La terapia de la Germánica Nueva Medicina ® permite un 98 % de superviviencia.
-
Lo peor fue, como el propio Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz testifica, que en dicho artículo se añadió que deben utilizar los medios necesarios para impedir que los pacientes no judíos practiquen la terapia que ofrece la Germánica Nueva Medicina ®. Según el Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz, lo más aberrante es, no sólo que todos los rabinos conocen que la Germánica Nueva Medicina ® es verdadera y han cumplido la orden de que ningún paciente judío sea torturado con quimio y morfina, sino que todos los doctores judíos, y especialmente todos los oncólogos, mayoritariamente judíos, efectúan a sabiendas dos tipos de tratamiento, una verdadera terapia o un tratamiento de tortura (según la religión).
-
El boicot a la Germánica Nueva Medicina ®, como ha sido confirmado por el Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz, no es una cuestión de ignorancia, de error o de falta de información, sino un genocidio dirigido, planificado.
-
Frente a este monstruoso crimen, a causa del cual en los últimos 27 años han sido sacrificados alrededor de 2 mil millones de seres humanos, los participantes de la reunión piensan que es necesario urgentemente informar sobre este delito a la opinión pública mundial.
Entre los judíos existen corrientes tales como «WORLD UNION FOR PROGRESSIVE JUDAISM» (UNIÓN MUNDIAL PARA UN JUDAÍSMO PROGRESISTA), a la cual pertenece el Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz, que rehúsa ser cómplice de este crimen.
Por esta razón, hacemos un llamamiento a todos los hombres y mujeres íntegros para que se comprometan en poner fin a este crimen, a fin de que todos los pacientes, también no judíos, puedan beneficiarse de la Germánica Nueva Medicina ®.
Junto con el Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz hacemos un llamamiento a todos los Rabinos, y especialmente a los oncólogos para que: «Detengan este crimen y este genocidio mundial de los no judíos».
Sandefjord, a 17.12.2008
Sra. Erika Pilhar
Sra. Olivia Pilhar
Sr. Ing. Helmut Pilha r
Sra. Vera Rechenberg
Sra. Arina Lohse
Sra. Bona García Ortin
Rabino de rabinos Dr. Esra Iwan Götz
Dr. Ryke Geerd Hamer
Este texto y estas firman han sido certificados legalmente por el abogado:
Erik Bryn Tvedt, en su despacho: Rechtsanwalt Erik Bryn Tvedt (Abogado)jueves, 19 de marzo de 2009
Testigos Chemtrails
Entrevista a mauro, bombero del aeropuerto, sobre chemtrails
Articulo y entrevista realizada por: CodigoSocrates 27-01-2009 10:46 PM
Entrevista realizada a una persona conocida por mi, que trabaja en el aeropuerto de Ezeiza(argentina), y curiosamente afirma la existencia de chemtrails?
ezeiza111fe6
Solo me referiré a el como Mauro:
Yo: decime mauro, vos trabajas de bombero en el aeropuerto de Ezeiza, correcto ?
Mauro: correcto, desde hace mas o menos 3 años
Yo: bien, me dijiste que hace poco te enteraste del fenómeno chemtrail…
Mauro: si, si, todo a través de Internet, siempre me llamaron la atención aviones que salían (mayormente de noche sin ningún tipo de identificación ni logo, pero también de aspecto comercial.
Yo:que te hace pensar que no son simplemente aviones privados ?
Mauro: Bueno no podría estar 100% seguro de que no lo son, pero, vi como estos aviones que señalo son los únicos que dejan estelas, y a pocos miles de metros.
Yo: se pueden ver las estelas desde el aeropuerto ?
Mauro: no, pero sucedió 4 veces(en estos últimos 2 años) que iba desde mi casa hasta el aeropuerto y vi. los aviones con sus estelas, para después cuando llegue al aeropuerto comprobar que eran de los aviones que te digo
Yo: y de aviones comunes no viste ?
Mauro: si también, pero no tan largas y tan bajas como estas que te digo, las de aviones comunes desaparecen rápido.
Yo: entonces te considerarías defensor de la teoría chemtrail ?
Mauro: totalmente, se que algo esta pasando
Yo: en que horarios se manejan los aviones sin distintivos comerciales
Mauro: no tienen horario fijo,pero generalmente a la madrugada
Yo: cuantos de estos aviones viste en todos estos años ?
Mauro: la verdad no sé, diría unos 4 aviones diferentes.
Gracias FER por señalarme este el articulo!
http://elnuevordenmundial.wordpress.com/category/chemtrails/chemtrails-entrevista-a-un-bombero-del-aeropuerto-de-ezeiza-argentina
Perlitas XIV
El conflicto del campo visto por Fabián Spollansky:
Autor del libro: “
La mafia Elsztain – Mindlin y la crisis del campo, dice:
“En pleno conflicto del campo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se entrevistó con Eduardo Sergio Elsztain. Los contenidos exactos del diálogo se desconocen. Lo que sí se sabe es que Elsztain fue invitado porque es el principal latifundista cerealero y sojero de
En el mes de enero del 2008 Eduardo Sergio Elsztain se entrevistó lejos de los despachos oficiales con Martín Lousteau, entonces ministro de economía, y le sugirió elevar “nuevamente” las retenciones. Estas ya habían sido elevadas dos veces durante el 2007.
Más allá de los intereses fiscales en juego, Elsztain necesitaba esta medida para incrementar aún más su ganancia extraordinaria. Sabido es que existe una ganancia extraordinaria básica por el precio internacional y porque la demanda sigue creciendo en el Extremo Oriente.
Pero para poder hacer más fáciles los negocios de penetración terrateniente en Brasil, en Paraguay y en el Este boliviano, le hace falta a la mafia más y más dinero. Estos recursos deben ser extraídos de la gran masa de productores en negro, que ante el crecimiento de las retenciones habrían de quedar a merced de los acopiadores y de los grandes cerealistas exportadores de los cuales Elsztain y su amigo Marcos Marcelo Mindlin, son los primeros.
El negocio es simple. Cualquier persona puede entender esta lógica de la superganancia fácil sobre un sujeto extorsionado doblemente, por el aparato fiscal del gobierno y por el gran capital concentrado.
Una asociación perfecta: la mafia obteniendo una ganancia extorsiva, mediante la utilización, no de pistolas o “luparas”, sino de un arma mucho más efectiva, el aparato fiscal del Estado.
La gran masa de productores en negro, aquellos a los que el propio fisco no incorpora deliberadamente, se ve obligada a realizar operaciones a pérdida que para intermediarios, acopiadores y cerealistas exportadores son ganancia redonda. Eso motivó el largísimo paro granario en rechazo a la política fiscal del gobierno, que a los cerealistas no les significó absolutamente ningún riesgo ni mucho menos, costo adicional. Encabezados por la mafia Elsztain, trajeron 4 millones de toneladas de soja del Paraguay que llegaron a Rosario en convoyes de balsas por
La larga huelga agraria produjo desabastecimiento y, a la vez, un tremendo desprestigio del gobierno, pero los grandes cerealistas silenciosamente, siguieron ganando dinero y consolidaron su expansión en todo el MERCOSUR. La mafia Elsztain avanza rápidamente en el territorio sojizado. Lo obtenido como ganancia extraordinaria con la crisis lo utilizará para extender sus latifundios en Goiás y en el Matto Grosso”.
Poesía trascendental IX
¡Descúbrete anciano! Ese que pasa (Rostchilds)
Hizo su fortuna mientras tú vertías tu sangre;
Jugaba a la baja y trepaba a medida
Que nuestra caída era más profunda y segura.
Si nuestros muertos necesitaban un buitre, él lo fue.
Trabajador duro y siempre al acecho,
Logró hacer que nuestros infortunios le dieran castillos y rentas;
Moscú llenó sus prados de parvas olorosas;
Leizpig le costeó sus perros y sus lacayos
Y el Berisena le transportó un palacio.
Para él, para que ese hombre tuviese flores,
Parques que en el mismo París abren sus grandes verjas,
Jardines donde vemos al cisne vagar sobre las aguas,
Salió un gozoso millón de Warterloo,
A pesar de que el desastre fuese su victoria
Y que para comerla y exprimirla y beberla
Este Shylock, con sable de Blucher,
Le arrancara a Francia una libra de carne.
Victor Hugo
miércoles, 18 de marzo de 2009
Medicina Demiurgica XII
Demiúrgia vs Teúrgia.
El subrayado es mío.
El texto es imperdible.
Carta del Dr. Ryke Geerd Hamer al Sr. Jefe de los rabinos
22 de Junio de1986
Sr. Jefe de los rabinos
Dr. med. Menahem Mendel Schneerson
770 Eastern Parkway Brooklyn
Estimado Sr. Jefe de los rabinos,
Usted es la cabeza de todos los rabinos de este mundo, como me dijo el rabino Denoun. Asimismo es también el jefe espiritual de todos los masones que trabajan "para el Templo de Zion". Usted es médico y comprende bien el alemán. Por esto mi carta está dirigida a la persona correcta.
En la misma medida en que me alegré cuando conocí que usted había leído y evidentemente comprendido mi libro en alemán "Cáncer, enfermedad del alma, cortocircuito en el cerebro, el ordenador del organismo" y supe que usted dio la orden de emplear este nuevo conocimiento con los pacientes judíos; En esa misma medida me desilusioné al saber que usted aparentemente todavía no dio la orden a sus logias de levantar el boicot en relación con la utilización de
Sus masones, con sus logias, mediante este boicot llevan cometiendo desde hace cinco años el crimen más cruel de toda la historia de la humanidad. Para cientos de millones de desgraciados seres humanos esto significó una angustiosa muerte. Los masones e Israel, para cuyo "Templo de Zion" estos trabajan, deben asumir su culpa colectiva y su responsabilidad en el más horrible crimen de toda la historia de la humanidad. Mi esposa es también una de las víctimas de este boicot-terrorismo. Asimismo a mi familia y a mí han intentado sistemáticamente aterrorizarnos desde hace años; de hecho yo he sufrido cuatro intentos de asesinato.
Estimado señor superrabino, usted es el ser humano mejor informado de todo el mundo, yo creo. Y sabe que todo esto es cierto. El Templo de Zion, para el cual trabajan sus hermanos de logia, se ha convertido desde hace cinco años en el Auschwitz de Israel. El propio Israel ha creado esta situación. Las dimensiones de este crimen sobrepasan la imaginación de cualquier cerebro humano, opino.
Aún cuando los hermanos de logia actúan según esta "doble moral" del Talmud, nunca me hubiera podido imaginar que algunos seres humanos fueran capaces de cometer un crimen de tales dimensiones.
Señor superrabino, sea lo que sea lo que usted quiera reconocer o no, por estos hechos va a juzgarlo la historia. El crimen es cada día más y más grande. Después de esta carta usted no va a poder seguir ocultando los hechos pues no va a pasar inadvertida.
Yo pido para mis pacientes que por fin dé la orden a sus logias de levantar sin condiciones el boicot contra el descubrimiento del funcionamiento (de las causas) del cáncer. Todos los rabinos desde Koblenz hasta New York van a cumplir sus órdenes, especialmente porque usted como médico ha comprobado la exactitud de
Diariamente vienen rabinos y maestros de logia para negociar las condiciones del levantamiento del boicot. Pero no pueden existir condiciones cuando se ha torturado hasta la muerte a seres humanos.
Estimado señor superrabino, si el precio para que el sionismo siga existiendo es continuar con el más horrible crimen de la historia de la humanidad, entonces este es una vergüenza para todos los seres humanos. Abandone su Talmud con esa doble moral.
Pido de rodillas para mis pacientes que están muriendo: ¡Tenga compasión humana con la tortura de nuestros pacientes, tanto judíos como no judíos! Sólo esa compasión puede atenuar este grandísimo crimen.
¡Por favor, dé inmediatamente la orden de levantar el boicot y permita que los pacientes que están muriendo puedan ser salvados!
En la esperanza de que usted se haga consciente de su responsabilidad y de todas las consecuencias y tome la decisión correcta, le saludo atentamente.
Dr. med. Mag. theol. Ryke Geerd Hamer
Carta del Dr. Ryke Geerd Hamer al Sr. Paul Spiegel
6 de Diciembre del 2000
Dr. med. Mag. theol.
Ryke Geerd Hamer
Sr. Paul Spiegel
Presidente del Consejo Central de los judíos de Alemania
Leo-Baeck-Haus
Tucholskystr. 9
10117 Berlin
Asunto:
Estimado Sr. Paul Spiegel,
Me dirijo a usted como Presidente del Consejo Central de los judíos en Alemania en referencia a un asunto presumiblemente horrible que podría afectar a todos los judíos del mundo durante los próximos siglos. Se trata de la prohibición del conocimiento de
En primer lugar quiero decir que si usted o sus hermanos de creencia o la prensa tachan de racista o antisemita a quien nunca censuró a ningún paciente o alumno por su raza o religión, es como si dijeran que una vaca es un carnívoro. Y si sus amigos de B´nai B´rith, la superlogia israelí, la máxima logia, intentan asesinarme, no les va a valer de nada porque después de esta carta, publicada en internet, se sabría que ha sido B´nai B´rith, como ya lo intentó anteriormente (mediante el segundo de Menachem Schneerson).
Por cierto, voy a pedirle a mi abogado, el Sr. Walter Mendel, quien le conoce muy bien, que él personalmente le entregue esta carta. Al lado de su lugar de nacimiento, cerca de Krefeld, mis padres escondieron, con peligro para su vida, en
Ahora pasemos al asunto por el que escribo esta carta:
Desde hace casi veinte años existe
En los años 80 impartí innumerables seminarios a los cuales asistieron un 80% de rabinos entusiasmados por conocer
En 1986 me quedé de piedra cuando el superrabino de París, Sr. Denoun, nos reveló a mi amigo Antoine Graf D´Oncieu y a mí, que había recibido, como todos los rabinos, una carta del supremo rabino Menachem Schneerson, en la que comunicaba que debían ocuparse de que todos los judíos fueran tratados con
Adjunto la carta que envié a Menachem Schneerson tras escuchar estas declaraciones. Recibí su respuesta en forma de intento de asesinato mediante su inmediato inferior.
Recientemente un médico judío, el Dr. Rozenholc de Argentina, confesó en uno de mis seminarios delante de la cámara y de 33 asistentes, que desde hace entre 15 y 20 años, en todo el mundo, todos los judíos en secreto y bajo falsas etiquetas, han sido tratados con mucho éxito con
Después de la publicación en internet de las declaraciones del Sr. Dr. Rozenholc, se han desencadenado toda una serie de acontecimientos. El profesor Israel, de 81 años, quien desde hace décadas ha sido el líder del Centro Nacional del Cáncer de Villejuif y mi peor enemigo, junto con su asistente Claude Sabbah (hijo y nieto de grandes rabinos de Casablanca), quien asistió por lo menos a 20 de mis seminarios, pretenden haber descubierto, independientemente de mí
Ahora, vayamos al problema Sr. Spiegel:
Según parece, los israelíes practican en todo el mundo y secretamente desde hace 15 0 20 años
Como ya he dicho, Sr. Spiegel, yo soy lo contrario de un racista. Yo me sentaría con la misma paciencia a los pies de la cama de cualquier alemán, chino, africano o judío e intentaría ayudarle. Pero si algunos chinos asesinan, yo estoy en contra de estos chinos.
Y si han sido los judíos los que han cometido el más grande y horrible crimen de la historia del mundo, haciéndose pasar por los perseguidos y las víctimas, entonces, yo estoy contra estos judíos. Si sus amigos han cometido este horrible crimen, y yo pienso que sólo la suprema logia B´nai B´rith es capaz y tiene los medios para cometer un crimen perfecto de una dimensión tan enorme como es la represión de
Es posible que sus amigos hayan subestimado ciertas cosas, por ejemplo, que la misma persona que ha descubierto
Sus judíos podrían descalificarse como seres humanos para los siglos venideros por silenciar
Atentamente
Dr. med. Mag. Theol. Ryke Geerd Hamer
Carta del Dr. Ryke Geerd Hamer al Sr. Paul Spiegel
10 de enero del 2001
Dr. Med. Mag. theol. Ryke Geerd Hamer
Apartado de Correos 209
E- 29120 Alhaurín El Grande
Tel.: 031/389 93 31
Fax: 031/389 91 62
A la atención del
Consistorio Central de los Judíos de Alemania
Sr. Paul Spiegel
Leo- Beck- Haus
Tucholskystr. 9
10117 Berlin
Att.: Nueva Medicina
Mi carta del 6 de diciembre
Estimado Sr. Spiegel.
Su silencio es suficientemente elocuente. Me debe una respuesta a la carta que le envié el pasado 6 de diciembre de
Si realmente es cierto que todos los rabinos del mundo aconsejan a sus hermanos que han caído enfermos de cáncer que practiquen
Por mi condición de teólogo conozco bien Su Talmud, especialmente los pasajes en los que se expresa el odio al resto de la humanidad. Vea la siguiente cita:
"Incluso matar al más justo de los No-Judíos es aceptable .../.... Los bienes de los No-Judíos son como el desierto, es como si estuvieran abandonados y cualquiera que sea el que tome en primer lugar posesión de ellos adquiere su propiedad."
Pero, desde luego, difícilmente un ser humano puede imaginar que este odio se pueda poner realmente en práctica. Todo el mundo se imagina: "Sí, el Talmud dice esto, pero no lo hacen". Es por ello que dudé -pensando en mantener un comportamiento responsable- en publicar la carta que le dirigí al Sr. Menachem Schneerson hace 14 años. Pero ahora, cuando creo tener evidencias de lo que ocurre de acuerdo con las palabras del rabino jefe de París, el Sr. Denoun (en las que no quise creer en el pasado), callarme sería como ocultar al mundo un crimen contra la humanidad.
Un crimen por el cual dos mil millones de pacientes (No-Israelíes) han sido intoxicados innecesariamente mediante la quimioterapia y prácticamente adormecidos hasta la muerte con la morfina. Porque un judío que observa cómo sus vecinos No-Judíos están siendo casi asesinados miserablemente según ritos religiosos que usan la quimioterapia al mismo tiempo que sabe perfectamente, por su rabino o por su experiencia personal, cómo se podría evitar esta matanza solo puede ser calificado de monstruo por todo el mundo.
Después de la aparición del artículo en el News ("The return of Dr. Hamer" [El regreso del Dr. Hamer]) los Sefardíes han sido los primeros en distanciarse de este crimen y han escrito que todo judío religioso debe ser capaz de vivir en la comunidad de los restantes seres humanos. Desgraciadamente los sefardíes solo suponen el 5% de los israelíes frente al 95% de los kasares turco-mongólicos. Con esta declaración los Sefardíes han certificado al mismo tiempo mi suposición de que los Sionistas han cometido este crimen. O de lo contrario no deberían de haber guardado las distancias. Pero también los Sefardíes prevén esto correctamente cuando escriben que no quieren tener nada que ver con los "heroicos" soldados israelíes que armados hasta los dientes disparan a niños que les tiran piedras. "Bravos soldados israelíes luchad contra los niños" Probablemente los sefardíes anticiparon las consecuencias. Porque si los sionistas han cometido el mayor crimen de la historia del mundo, esto plantea la pregunta: ¿Quién es el responsable? Y Cui bono ¿Quién sale beneficiado? Por supuesto que esto redundaría, o ya redunda, en el beneficio de todos los israelíes que sobreviven en un 98%. Pero los israelíes pueden haberse duplicado durante los últimos 20 años en 400 millones a lo largo del mundo. Incluso mi bien intencionado abogado Judío dijo:
"No creo en esos 1000 pequeños y ocasionalmente corruptos perpetradores del delito de controlar el conocimiento. No hay ya nadie que pueda creer en ello. Este crimen fue manejado de manera centralizada, muy seguramente a nivel mundial. Es muy probable que se trate de B´nai B´rith , a quienes pertenecen todos los bancos y todos los diarios."
Lo que mi abogado quiere decir es que: "No han sido todos los judíos". Esta cuestión debería ser investigada para dilucidar si hay culpas colectivas.
Pero si el resultado de esta investigación es el que he mencionado anteriormente los israelíes se van a catapultar ellos mismos fuera de la comunidad ética-moral de los seres humanos para los próximos siglos.
Sr. Spiegel, si es cierta la existencia de un crimen de la dimensión del que estoy mencionando caben dos alternativas: o bien se detiene el crimen, se recupera lo que es posible y se da una señal de buena voluntad y de pesar, o, por el contrario, se pretende que no ha pasado nada, se continua con el crimen y se mata a la persona que lo ha denunciado.
Por el momento sus hermanos y sus esclavos de logia se dedican a propagar por todo el mundo que estoy muy enfermo y que voy a morir próximamente. Es la estrategia que suele utilizar la logia B’ nai B’rith cuando quiere matar a alguien. Según esto se podría decir: "Hamer no ha sido envenenado sino que ha muerto debido a su enfermedad". Pero no tengo ningún síntoma que apunte a una muerte temprana; me siento completamente bien.
Sr. Spiegel había pensado que sus hermanos eran más inteligentes.
La avalancha ya se está moviendo.
¡Intente prevenir más cosas malas haciendo cosas buenas lo más rápido posible porque de lo contrario –y aquí Sus medio hermanos sefardíes tienen razón- esto significa una catástrofe total para todos Sus hermanos que perdurará durante los siglos venideros!
A este respecto, mis mejores deseos para el Año Nuevo 2001.
Por favor ayude a detener la masacre de los No-Judíos, tal como Sus hermanos Sefardíes le aconsejaron que hiciera.
Dr. Med. Mag. theol. Ryke Geerd Hamer
Carta del Dr. Ryke Geerd Hamer al Sr. Rabino DENOUN
5 de Marzo, 2001
Sr. Rabino DENOUN
Consistoría Central de los Grandes Rabinos de Francia
19 rue Saint Georges
75009 – Paris
Tel.: 031/3899331
Fax: 031/3899162
Asunto:
Correo Adjunto:
- Carta al Sr. Paul Spiegel (Consejo Central Judío en Alemania)
- Carta al Sr. Gran Rabino Menahem Schnerson
Sr. Gran Rabino DENOUN,
Como muy bien recordará Vd., mi amigo Antoine D’Oncieu y yo, fuimos invitados a su casa en 1986, época en la que su hermano estaba aquejado de un cáncer.
En dicha ocasión, incluso en presencia de su otro hermano médico en Marsella, Vd. nos declaró lo siguiente: Que en esa época, vuestro jefe, el Gran Rabino Menahem Schnerson, en compañía de sus médicos judíos sionistas, habían verificado la validez científica de
Le hice partícipe de mi decepción (Vd. sin duda lo recordará), ya que de esta manera sólo los judíos sionistas disfrutarían de nuestra Nueva Medicina impidiendo su práctica a mi propio pueblo y a todos los pacientes no judíos del mundo.
Vd. nos dijo que eso le apenaba, que no estaba de acuerdo, pero que si su jefe lo ordenaba de esta manera, debía obedecer.
Le comenté que yo sentía eso como una locura criminal de una comunidad religiosa. Se trataría de un genocidio mundial. Le rogué encargarse de detenerlo inmediatamente.
Por aquellas fechas, rápidamente envié una carta en tono vehemente al Sr. Schneerson (al parecer hijo de Joseph S. Schneerson, quien en 1939 fue trasladado de Varsovia a Nueva York con su familia, por el Almirante Canaris, Jefe de Defensa Alemana). El mismo Sr. Schneerson que tres años más tarde me dio su respuesta enviándome su asistente Vanderby, quien me atrajo a Dinamarca con el fin de envenenarme. Lo que no pudo hacer, ya que me di cuenta antes.
No hubiera podido imaginarme por entonces que los judíos, sobre todo los Hassidim, realizarían esta locura religiosa de limpieza mundial de los no-judíos.
Este hecho prueba una falta de escrúpulos desmesurada, su desprecio a la humanidad al imponer -con ayuda de la prensa mundial israelí (99% de la prensa mundial)- la quimioterapia mortal al 98% de los no judíos, y la astucia de evitar estos tratamientos para sí mismos, dándose la posibilidad de sobrevivir en un 98% con
Sr. Denoun, yo le conocía como una persona razonable. Fui invitado en su casa mientras su hermano luchaba por su vida en la habitación de al lado. Si hay una comunidad religiosa como la sionista que se atribuye, según el Talmud, el "derecho" de "liberarse" de dos mil millones de no judíos a través del cáncer, de la no-enfermedad del Sida, de la quimio y la morfina, entonces todos los no-judíos de la tierra deben levantarse y defenderse pues ningún hombre honesto podrá ya vivir con los judíos sionistas que, en su fanatismo religioso, sólo piensan en destruirles.
En ese año (1986) ignoraba que la élite médica judía ya había comprobado la veracidad de
A pesar de que los judíos sionistas están habituados a dominar el mundo a través de sus logias, tomando a los no judíos por necios, cobardes y corruptibles, estoy convencido de que poco a poco las personas comprenderán, se defenderán y no se dejarán asesinar con quimio, radioterapia y morfina.
El hecho de que actualmente su propio hermano, el Dr. y Rabino Denoun en Marsella, con sus amigos el rabino Israël de París y el rabino Sabbath de Marsella, después de asistir a más de 20 de mis seminarios pretendan, 20 años más tarde, haber descubierto
Después de 10 atentados a los cuales he sobrevivido y habiendo tenido que mirar, tan a menudo, de frente a la muerte conozco el "ars moriendi". Incluso si me enviaseis 100 Vanderby de entre vuestros correligionarios de
Sr. Denoun, le valoré al conocerle como una persona inteligente y razonable. No me dé ahora una respuesta estúpida o una evasiva. Soy teólogo y conozco el Talmud. Pero frente a este megacrimen que acaba de ser descubierto, al lado del cual todos los crímenes de la segunda guerra mundial parecen un juego de niños, Vd. debería tener el coraje de levantar el veto a la divulgación del descubrimiento de
Porque si Vd. y sus colegas los grandes rabinos no detienen de inmediato el boicot a esta divulgación para los no judíos, y no intentan reparar lo que todavía es reparable, piensen que una gran catástrofe puede cernirse sobre su comunidad religiosa.
Espero que los grandes rabinos tengan la inteligencia suficiente para comprender que esta es su última oportunidad, ya que surgirá en el mundo entero una amargura gigantesca contra los judíos sionistas y un odio abismal podría caer sobre Vds. y mantenerse por siglos, pues incluso ahora siguen Vds. recibiendo grandes compensaciones económicas utilizando su papel de víctimas.
En espera de su respuesta por correo, le ruego acepte mis más sinceros saludos.
Dr. en Medicina-Dr. en Teología
Ryke Geerd HAMER
P. S: Querría aclararle que yo soy todo lo contrario a un racista o a un fanático religioso como Vds. los talmudistas. Si los chinos o esquimales cometieran crímenes tampoco estaría de acuerdo. Esto es igualmente válido para la comunidad judía que son de origen Khazar-Mongol en el 95%. ¡Un crimen siempre seguirá siendo un crimen!
